Guest post 1: ¿Porteo o cochecito?





Antes de comenzar esta entrada, me gustaría agradecer a Tus brazos, mi columpio dejarme este espacio en su blog para contaros un poco sobre el porteo del bebé.
Desde Pequepeques, estamos muy agradecidos por esta oportunidad.

¿Porteo o cochecito?

A cada madre le gusta más una cosa y las dos son buenas. Cada una debe adaptarse a lo que más cómodo le resulte. El cochecito puede ser muy útil para pasar el día fuera de casa, pero las mochilas, mei tai o fulares de porteo ofrecen muchos beneficios al bebé y a la mamá.
En el cochecito, los bebés duermen más cómodamente y la mamá no tiene que ir cargando al bebé todo el rato. Sin embargo, el porteo ofrece más beneficios que el cochecito.

Beneficios para los bebés

·         Portear el bebé le crea un sentimiento de protección, esto ayuda a calmarlos y que lloren menos.
·         Ayuda a prevenir los cólicos. Al estar vientre contra vientre, ayuda al bebé a expulsar los gases.
·         Aporta factores importantes para ayudar al bebé a relacionarse, como la confianza en sí mismos.
·         Ayuda a conciliar mejor el sueño. Hay estudios que demuestran que los bebés porteados concilian mejor el sueño que los que no lo son.
·         Mejoras en el desarrollo psicomotor. El balanceo ayuda a controlar la postura y mejorar el equilibrio.

Beneficios para la mamá/ el papá

·         La principal ventaja y más práctica es el hecho de tener las manos libres, poder hacer vida cotidiana teniendo al bebé a buen recaudo.
·         Crea vínculos estrechos. El estar pegados mamá y bebé hace que la mamá cree oxitocina y prolactina, además de generar endorfinas. Estas hormonas pueden evitar la depresión postparto y ayudar en la recuperación de la reciente mamá.
·         Fortalece la espalda. El porteo exige a la espalda poner una posición erguida y correcta. Distribuye el peso del bebé por toda la espalda haciendo que nuestro cuerpo se acostumbre a este peso progresivamente mientras el pequeño crece. Esto previene futuros dolores de espalda dados por coger al pequeño en brazos, donde la fuerza se hace tan sólo con un brazo, y nos obliga a tener la espalda en posición incorrecta.
·         Seguridad. Al tener el bebé pegado al pecho es más fácil reconocer las señales que nos da y esto nos aporta la seguridad de saber que nuestro bebé está bien.
·         Beneficios para la lactancia. Al estar tan cerca del bebé, la oxitocina que segrega la mamá ayuda a la subida de la leche y al buen establecimiento de la lactancia.

No existe la opción perfecta, ya que existen muchas formas de porteo. Siempre será la idónea con la que tanto bebé y mamá se sientan cómodos.

Y vosotros, ¿preferís portear o cochecito? Contadnos vuestras experiencias abajo en los comentarios.


Creación de contenidos: Pequepeques

Desde Tus brazos, mi columpio, agradecemos vuestra colaboración. ¡Por muchas más!

Comentarios

  1. En mi caso, probé tres mochilas (recomendadísimas por todo el mundo), y no sé si era por mi ineptitud a la hora de poner al niño, porque mi espalda está hecha polvo y cualquier peso...
    El caso es que al final, cochecito, hamaca, tacatá... (que es lo que usé yo, y no me fue tan mal).
    Creo que cada una debe probar las diferentes fórmulas de porteo, antes de descartarlas (como hice yo). Porque, en el caso de los fulares, yo llegué tarde. Y jolín, ya pesaba demasiado el niño.
    Un besazo!!

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    Respuestas
    1. Jejeje, eso me pasó a mí también. Mi hijo creció demasiado rápido y las mochilas se le quedaban pequeñas, por no hablar de lo que pesaba el niño, así que la mayor parte de los paseos los ha dado en carrito. Nunca he probado los fulares. Besos!

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