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El tabaco y los niños

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Ya se van notando las subidas de temperaturas, aunque este fin de semana vuelva a visitarnos el frío. Para los que, como a mí, nos encanta el calor y el verano, esto es gloria. Es tiempo de salir, de pasar más tiempo fuera de casa, de irnos de vacaciones…
Creo que, en esta época, a todos nos gusta salir a las terrazas a tomar algo. ¿A quién no? Lo que no me gusta desde que soy padre, es tener que estar oliendo el humo de los cigarrillos de los demás. Sí, lo sé, estamos en un espacio abierto, por lo que los fumadores pueden campar a sus anchas. En todas las terrazas al aire libre se permite fumar.



¿Acaso tú no fumas?
Sí, lo hago. Para qué negarlo… Yo fumo, pero siempre respetando. Desde hace unos cuatro años, el humo no asoma por mi casa (ni tan sólo el de la chimenea en invierno). Soy el único de la familia que fuma, así que cuando me apetece, me voy a la calle, fumo y vuelvo. Esto tiene su parte buena y su parte mala. La mala, que en invierno me hielo y en verano me aso. La buena… nada…

¡A dormir!

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Como decía una canción de mis tiempos de jovenzuelo: otra noche más… Sí, otra noche más que el crío se resiste a dormir. No es que tenga miedo a quedarse solo en su habitación ni a la oscuridad. Más que nada, es que tiene tanta energía que en un solo día no hay tiempo de agotarla toda. Ya quisiera yo tener la mitad que él y poder hacer más cosas juntos.



Cambios de hábito para que duerma mejor
Viendo que una noche tras otra, el niño sigue despierto hasta las tantas, pasadas las doce de la noche e incluso llegando a la una, hemos decidido cambiar algunas cosas. Así, a la aventura, por probar a ver qué puede venir mejor.
Lo primero, ha sido adelantarle la hora de la siesta. Si se despierta antes, dormirá antes por la noche, pensábamos. Con lo que no contábamos es que con los niños no es aplicable la lógica. Lo probamos y nada, el único cambio fue que se ponía irritable antes, pero hasta que no llegaba su hora, no se quedaba dormido.
Otra cosa que probamos, fue dejarlo en la cuna, tal como h…

Colaboración 1: ¿Porteo o cochecito?

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Antes de comenzar esta entrada, me gustaría agradecer a Tus brazos, mi columpio dejarme este espacio en su blog para contaros un poco sobre el porteo del bebé. Desde Pequepeques, estamos muy agradecidos por esta oportunidad.
¿Porteo o cochecito?A cada madre le gusta más una cosa y las dos son buenas. Cada una debe adaptarse a lo que más cómodo le resulte. El cochecito puede ser muy útil para pasar el día fuera de casa, pero las mochilas, mei tai o fulares de porteo ofrecen muchos beneficios al bebé y a la mamá. En el cochecito, los bebés duermen más cómodamente y la mamá no tiene que ir cargando al bebé todo el rato. Sin embargo, el porteo ofrece más beneficios que el cochecito.
Beneficios para los bebés·Portear el bebé le crea un sentimiento de protección, esto ayuda a calmarlos y que lloren menos. ·Ayuda a prevenir los cólicos. Al estar vientre contra vientre, ayuda al bebé a expulsar los gases. ·Aporta factores importantes para ayudar al bebé a relacionarse, como la confianza en sí mis…

Con los bolsillos cargados de arena

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Ya tenemos la primavera en todo su esplendor, con sus agradables temperaturas, árboles cargados de flores (esto a los alérgicos no suele gustarles demasiado) y largas tardes para disfrutar con los niños. Al polluelo le encanta salir a jugar al parque por las tardes (como a todos). Allí, suele encontrarse con otros niños de su edad y se relaciona con ellos. Antes, no encontraba niños de edad tan cercana a la suya y los niños mayores que él no le hacían caso alguno, así que tenía que conformarse con jugar conmigo y poco más.


¿Qué actividades suele hacer en el parque?
A su temprana edad de dos años, lo que más le gusta es montar en el columpio y el tobogán. También, corretear por el puente de listones de madera que une un tobogán con otro. Hay veces en las que el parque está tan concurrido que intento disuadirlo del hormiguero que se monta ahí, llevándolo a la zona de arena, más tranquila.
En esta zona de arena, en la que siempre acaba rebozado, juega con un pequeño cubo, una pala y un ras…

El cansancio de los padres

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Hay dos tipos de personas con gran actividad física en su rutina diaria: los deportistas y los padres. Y si ya eres deportista y progenitor… bufff, ¡yo prefiero no imaginarlo!
Nosotros llevamos la casa adelante entre los dos. Intentamos que el reparto de tareas sea igualitario y siempre estamos haciendo algo. Cuando uno de los dos está liado con las labores domésticas, el otro está cuidando al niño, jugando con él o paseándolo. Pero también tenemos tiempo para realizar las labores los dos a la vez cuando el crío está pasando la tarde con los abuelos.



Entonces, ¡va todo sobre ruedas!
Esto no siempre es así. Otras veces, organizamos la casa lo mejor posible, aunque dejemos cosas por hacer. Hay que pasar tiempo en familia, así que salimos los tres o jugamos a algo en lo que podamos participar todos y, ya de paso, enseñarle cosas nuevas al pequeño.
Todo lo contado arriba sumado al hecho de que los dos trabajamos, hace que pensemos que ciertos días son interminables diciéndonos a nosotros mism…

¿Qué le regalamos a mamá?

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Este domingo es el día de la madre, por lo que el polluelo y yo hemos decidido crear un regalo con nuestras propias manos para mamá. A él encanta colorear, dibujar y todo lo que tenga que ver con las manualidades. ¡Está hecho todo un artista! Como tuvimos que dejar de llevarlo a la guardería por las bronquitis continuas (esto ya lo conté en el post de los abuelos), nos hemos encargado de seguir el material didáctico que imparten en el centro. A nuestra manera y de una forma más tranquila, estamos enseñándole poco a poco parte de lo que habría aprendido allí, aunque no sea al mismo nivel, pues no somos profesionales. La parte que más le gusta es la de embadurnarse las manos con témperas y usar pinceles (como a la mayoría de los niños, supongo).
¿Qué vamos a hacer para el día de la madre?Ya nos hemos puesto manos a la obra y lo primero ha sido investigar qué podemos hacer. Me gustaría que fuera una actividad en la que él pudiera participar y hacer gran parte del trabajo, ya que así el reg…

La etapa del no

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Aún, al niño le quedan unos meses para llegar a los dos años. Sin embargo, ya ha llegado a la etapa del no. Los expertos dicen que, tarde o temprano, todos los niños pasan por esta etapa. Lo hacen para forjar su personalidad. Y, mientras tanto, a los padres nos traen de cabeza.

¿En qué consiste la etapa del no? Podéis estar tranquilos, que os vais a dar cuenta en cuanto la tengáis delante:    - Vamos a bañarte.
   - No.
   - Vamos a la calle a jugar.
   - No
   - ¿Quieres comer esto?
   - No.

Y, encima, dad las gracias si a estas negaciones no les sigue un berrinche. En mi caso, la cosa se queda en un no. Aunque, muchas veces, después es que sí. Parece que lo dice sólo por llevar la contraria, por quedar por encima, como echándonos un pulso. Como padres, dejaremos que construya su personalidad sin llegar al tira y afloja de “esto se hace porque lo digo yo”, pero sí teniendo la última palabra y decisión. No queremos que se nos convierta en un mini-tirano.

¿Cuántos tipos de no hay? Aca…